Retos y Oportunidades en un sector clave en la economía: Transporte y Logística – Fusiones y Adquisiciones

Pablo Gómez, Director, para «El Economista»

 

Es bien sabido que el sector de transporte y logística juega un papel clave en el desarrollo económico de cualquier país, más si cabe en el contexto de globalización y continuo crecimiento del comercio internacional. Desde la creación del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio después de la II Guerra Mundial para reducir aranceles, cuotas y otras barreras a la exportación e importación, el comercio internacional ha crecido un 4.500% (entre 1950 y 2022) según datos de la Organización Mundial Del Comercio.

Durante la pandemia se erigió como un servicio fundamental para que las actividades esenciales pudieran seguir funcionando y para asegurar el abastecimiento de alimentos y productos sanitarios a la población. Poco después, cuando un barco portacontenedores de Evergreen quedó encallado en el Canal de Suez y el comercio internacional se detuvo durante casi una semana, la esencialidad del transporte y logística volvió a ponerse en evidencia. Mención especial también a la inflación en precios experimentada durante el 2022, entre otros motivos, debido al incremento de las tasas del transporte marítimo como consecuencia de los problemas en las cadenas de suministro que se generaron por la pandemia.

Es decir, se trata de una actividad que impacta directamente en nuestra forma de vida: cómo consumimos, qué consumimos y a qué precio.

En España, según datos del Ministerio de Industria, el sector representa el 6,9% del PIB, una cifra que se eleva al 10% si se añaden las actividades de carácter logístico que llevan a cabo otras empresas, generando 1 millón de puestos de trabajo y con una cifra de negocio anual de 100.000 millones de euros.

No obstante, su composición está formada por muchas empresas de tamaño pequeño. Según datos de la Comisión Europea, en España hay activas 218.000 empresas en el sector, mientras que, en Francia, Italia o Alemania, el número de empresas activas asciende a 163.000, 115.000 y 98.000 respectivamente. España es, con diferencia, el país de la UE que más empresas de transporte y logística tiene, y esto resulta en un nivel significativo de atomización con una facturación media por empresa inferior a los 500.000€.

Los retos del sector para los próximos años no son además nada desdeñables, destacando, entre otros: i) La escasez y edad media de los conductores de camiones (47 años media europea, >50 años en España), como ya alertaba la Organización Internacional del Transporte por Carretera, es un reto clave, ya que el 75% de las mercancías se transportan por carretera, ii) La transformación digital y utilización de big data permitirá ayudar en tareas de programación de rutas, gestión y administración idónea de los recorridos con un control sobre rutas y tiempos, que permitirá ofrecer un servicio diferencial, iii) Siendo el transporte de mercancías responsable del 10% de las emisiones globales de CO2, según datos de la AIE, la sostenibilidad es un reto clave que el sector viene abordando con el objetivo de encontrar un equilibrio entre lo ecológico y lo económico, iv) La falta de relevo generacional en el accionariado de muchas empresas del sector supone también un riesgo a la discontinuidad de la actividad.

Pero, como siempre pasa, allí donde hay retos también surgen oportunidades, y es que España ya es hoy un hub logístico importante, pero puede aspirar a convertirse en una de las potencias logísticas del futuro por diversos motivos:

  • La posición geoestratégica favorece el acceso a un mercado global de más de 500 millones de consumidores en Europa,
  • El Corredor Mediterráneo conecta los Puertos Marítimos Españoles con un corredor ferroviario que une el Norte de África con Europa Central a través de España. También el Corredor Atlántico proporciona conexiones interiores y marítimas entre la Península Ibérica y Francia y Alemania,
  • España es el líder europeo por su red ferroviaria de alta velocidad y red de autovías más extensa de Europa y cuenta con 46 puertos repartidos a lo largo de más de 8.000 km de costa,
  • Más de 279 parques logísticos que suman una superficie superior a los 83,7 millones de m2.

Todo ello, ha llevado a diferentes actores industriales y financieros, nacionales e internacionales, a poner el foco inversor en este sector, con ánimo de llevar a cabo un proceso de consolidación que resulte en una industria robusta y de mayor volumen medio. Ganar dimensión es clave a la hora de competir a nivel internacional, poder afrontar los retos del sector con solvencia, atraer talento, etc.

Este crecimiento pasa por estrategias orgánicas e inorgánicas, en las que las operaciones de compraventa de compañías (M&A) ganan un peso clave. En este sentido, desde el 2019 hasta octubre de 2023 se han registrado en España en este sector más de 380 operaciones de M&A. Especialmente predominan operaciones en subsectores como i) transporte por carretera a temperatura controlada (Apollo adquiere el 49% de Primafrio, Logista adquiere El Mosca y Grupo Carbó Collbatallé, ESP Solutions, participada por Avior y Blantyre Capital, adquiere Transrocamar y Frío Alquería, Ontime compra Capitrans, Lineage Logistics adquiere Grupo Fuentes, entre otras), ii) empresas de contract logistics (Agunsa adquiere ESBO, Oquendo adquiere el 40% de RM Trade, Atitlan compra el 50% de Improving Logistics, entre otras) y iii) agentes transitarios y de servicios marítimos (AD Ports Group adquiere Noatum, Everwood Capital compra Partida Logistics, Leon Vincent Group adquiere Tracosa, entre otras).

Con todo, se espera que en los próximos años se siga registrando un importante movimiento en operaciones corporativas derivado del potencial de consolidación del mercado, los retos que afronta el sector y el posicionamiento competitivo clave que grandes empresas nacionales e internacionales buscan ganar, con un alcance geográfico cada vez mayor y un portfolio de servicios para sus clientes cada vez más extenso y de mayor valor añadido.

 

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